Rioja Alavesa, debate abierto.

Mucho se está escribiendo, y sobre todo, muchísimo se está hablando sobre la posibilidad de que Rioja Alavesa se desvincule de la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Existe diversidad de criterios que hacen que, a día de hoy, sea muy complicado conseguirlo. No todos los protagonistas tienen los mismos intereses. La variedad de opiniones está influenciada en muchos casos por motivos económicos o estratégicos. En otra posición se encuentran los que desean ver reconocida la diferenciación y calidad de sus vinos, a través de la información ofrecida en las etiquetas de las botellas.

Para complicar más la situación, existen voces que introducen presión política.

Tomar decisiones basadas en motivos económicos o políticos en beneficio de unos u otros no solucionará nada.

La solución debe aportar mejoras, reconocimiento y valor añadido respecto a los criterios actuales del Consejo Regulador para nuestros Vinos Rioja. De no ser así, cualquier movimiento, en cualquier dirección, sólo será un parche temporal que dejará insatisfechos a muchos.

No se comprende los motivos del espectacular crecimiento en producción de la Denominación de Origen Calificada Rioja, totalmente opuesto a la búsqueda del prestigio y el reconocimiento internacional basado en la excelencia y la alta calidad.

Introduzcamos como ejemplo una Denominación de Origen que es una referencia en el mundo entero, y que realmente ha influido a lo largo de la historia en la Denominación de Origen Calificada Rioja: Burdeos. Sus técnicas de elaboración y todo lo que rodea a sus vinos han sido un modelo copiado en Rioja con gran acierto desde hace décadas.

¿Por qué el Consejo Regulador no permite diferenciar zonas o áreas geográficas en función de las características tan dispares existentes?

Burdeos lo hace, y lo justifica aprovechando la relevancia de las diferencias que la propia naturaleza presenta. Esas diferencias, están basadas en la composición del terruño, la ubicación, la orientación, las exposiciones a los vientos, los climas o micro-climas, la edad de la viña, la variedad y los minuciosos cuidados de las cepas a lo largo del año, que también influyen en su desarrollo. Todo ello unido al trabajo de los viticultores en el campo y al trabajo de elaboración realizado en Bodega.

Las diferencias entre zonas son un hecho demostrado y conocido.

¿Por qué motivo no se avanza en una diferenciación de zonas claramente caracterizadas por la naturaleza?

Es posible que la respuesta esté escondida en las crecientes cifras anuales de producción, facturación y exportación. Pero, la letra pequeña esconde que el precio medio de venta no está subiendo. En realidad está bajando y arrastrando con él a lo más valioso del sector: al campo, a las viñas y a sus viticultores.

Burdeos ha demostrado que sí es posible una Denominación de Origen prestigiosa capaz de separar con exquisito detalle las diferencias. No aceptar las evidencias está provocando fricciones que pueden ir empeorando cada vez más esta situación.

No se puede obviar el hecho de que el inicio del camino de ruptura de algunas bodegas, puede provocar la salida de otras muchas. Este hecho puede tener suficiente relevancia como para hacer tambalear los cimientos de un reconocido y sólido modelo de negocio.

¿Qué sucedería si a Artadi le siguieran varias docenas de Bodegas?

Antes de la declaración de intenciones de Juan Carlos López de Lacalle el debate parecía motivado por minorías irrelevantes. Por tanto, no se les ha prestado atención, quizá por su reconocimiento limitado.

Pero la historia ha cambiado, Juan Carlos ha abierto la caja de Pandora.

¿Qué pasaría si un buen número de Bodegas de Rioja Alavesa con gran prestigio y reconocimiento optaran por salir de la Denominación de Origen Calificada Rioja?

Es muy probable que el efecto no suponga un problema en los mercados, debido a la magnífica relación calidad precio disponible. Pero, sin duda alguna, se reducirían notablemente los numerosos premios y reconocimientos.

Conclusión:

Es necesario dejar de lado los intereses económicos y políticos. El Consejo Regulador debería tomar riendas en el asunto dando a este tema prioridad absoluta.

Después de haber realizado consultas a nombres de relevancia en el sector, conocemos que no son sólo un grupo de pequeños bodegueros de Rioja Alavesa los que no están cómodos con esta situación. Existe también un buen número de bodegueros de Rioja Alta que se sienten igualmente incómodos.

Por todo esto, el planteamiento de diferenciación de las sub zonas obviamente debe llegar, y ahora podría ser el momento oportuno.

Es vital llegar a una solución que consiga apaciguar el ambiente y contribuir a mejorar aún más el reconocimiento de los Vinos Rioja.

De no ser así, se pueden emprender iniciativas que, una vez en marcha, será imposible parar.Estas iniciativas pueden llegar. Y no sólo de Rioja Alavesa, ya que no hablamos de intereses. Hablamos de la diferenciación de unos vinos por su calidad incuestionable.

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